Estando reunido en una ocasión de cuya fecha no me acuerdo, con un diputado amigo; tal vez, el único que tengo dentro del glorioso Partido Revolucionario Dominicano y entre otras cosas hablamos de tiempo y los conflictos internos del PRD. En ese orden abordamos el tema referente a la insistencia de jugar al tiempo por parte del ingeniero miguel Vargas Maldonado, quien trata erróneamente de lograr el olvido de sus correligionarios, de los hechos acometidos en contra de dicha organización por parte de éste, en el entendido de que solo le ha servido, para producir un enorme rechazo a su figura política y un amplio repudio de los miembros de su partido, los que califican sus actos como traición al sentimiento peñagomista.
Empeñado de manera equivocada en el afán por avasallar los activos más importantes del PRD, amparado en procedimientos legales ridículos, que no se corresponden con la legitimidad, pues esta solo descansa en el poder que dan las bases de los partidos a sus diferentes representantes, siendo las que deciden quien o quienes se constituyan en sus voces reales, en consecuencia esa mayoría correspondiente a los del jacho prendido, concluyen o concluimos, que Miguel obviando todo tipo de concertación, implantando la imposición como fortaleza es quien se ha fabricado la camisa de fuerzas que no le permite desplazarse libremente por las simpatías de los suyos y de los de afuera.
En las bases del PRD las cosas no son como se pintan desde el litoral de los miguelistas, pues estas también juegan al tiempo, con la sola diferencia de que su tiempo no se trata de olvido sino; de estrategia, con el que han podido aguantar la indignación, la impotencia y el odio que sienten y expresan sin ningún pudor en contra de nuestro déspota partidario.
La espera se ha constituido en la punta de lanza de los que solo tenemos una vía, la más expedita para lograr la venganza, “la convención” y esta justamente la que no puede ni podrá evadir el poco astuto y tozudo dirigente, no ha encontrado ni lo hará jamás una fórmula que nos haga olvidar las múltiples truchimanerias que desde su base se maniobraron en contra de los que tenemos el poder de la elección.
Esta y otras cosas de mayor y menor importancia están reflejadas en las últimas mediciones que han elaborado reconocidas firmas encuestadoras, las que arrojan datos extremadamente desfavorables para el tirano del PRD, y aun así; persiste en vender un liderazgo que las bases no le profesan; como el adolescente que dice tener un romance con la jovencita que no sabe ni su nombre.
Hemos tardado mucho tiempo, la espera es y ha sido larga; pero el objetivo es la clave para que los blancos de una vez y por todas salgamos de esa escoria y podamos llegar al 2016 sin quintas columnas que obstaculicen el despegue del tren de la victoria como diría nuestro máximo e inmortal líder JOSE FRANCISCO PEÑA GOMEZ.
Siento una gran satisfacción de haber militado en el Partido Revolucionario Dominicano desde el inicio de mi carrera política. También me place pertenecer a una generación que habla y actúa diferente. Creo que es posible, con los hombres y mujeres que hoy están en el PRD, promover una nueva forma de hacer política para construir una República Dominicana distinta. Con firmeza y pasión lucho en esa dirección. Sin embargo, en los últimos años, esa esperanza ha tenido que enfrentar el trago amargo de la derrota y la desilusión ante una dirigencia que no ha estado a la altura de las circunstancias.
El PRD lleva largo tiempo sumergido en un estancamiento que lo desgarra, pero que además mantiene a los dominicanos y dominicanas indefensos ante una sucesión de gobiernos indolentes. Hoy el partido luce un rostro triste, desganado, hambriento de causas y de estar en consonancia con su historia. Hacia afuera actuamos erráticos y sin pericia, hacia dentro desunidos y mermados por la ambición de dirigentes que se creen dignatarios de un legado que es de todos los dominicanos. No caben dudas de que hemos extraviado el rumbo.
Esa realidad no puede sostenerse en el tiempo, pues resultaría en la desaparición del instrumento político más potable de nuestro país. Los perredeístas lo sabemos.
Conocemos el peligro que corre nuestra organización. Y es que no hay razón, interés, ambición o proyecto individual o de grupo que valga más que nuestro partido. La construcción de la vía para que el PRD salga del estancamiento y se enrumbe por el camino de la lucha política democrática y abierta, de la oposición constructiva y activa, no puede salir de replicar viejas fórmulas. Necesitamos un PRD más fuerte, vivo y renovado que nunca. Esa fortaleza y energía debe surgir de las bases perredeístas.
Creemos necesaria la solución a la crisis partidaria. Queremos un partido rehabilitado y actuando en beneficio de todos. Sin embargo, es claro que esto no es posible desde la componenda, el acuerdo de aposento y la negación de la democracia interna.
Queremos un partido institucionalmente fuerte, que respete sus estatutos y que escuche y haga valer la voz de sus bases. Por eso la salida necesaria solo puede producirse a través de la organización de una convención transparente, participativa y plural. La democracia, para ser real, requiere de mecanismos adecuados para la construcción de acuerdos entre las diversas fuerzas políticas y sociales, sin cabida a desconocer la opinión de las mayorías.
El PRD que queremos mira hacia el futuro. Anclados en las ideas liberales que nos dieron vida en el pasado, debemos levantar el partido y reconstruir el sueño de los dominicanos y dominicanas de un partido proactivo y vigilante, preocupado por los problemas sociales y la vida de la gente. Debemos mirar hacia adelante, avanzar al futuro y hacer frente a los desafíos de este complejo y promisorio siglo XXI.
Este es nuestro tiempo. Construyamos ese partido que reclaman nuestros jóvenes, que anhela nuestra patria. Hagamos de la unidad un compromiso con los más débiles. Hagamos de la reactivación del PRD una oportunidad para que las bases decidan sin obstáculo alguno el curso del partido. Honremos ahora la visión con la que transitaremos hacia el futuro. Apegados a la institucionalidad siempre. Porque se trata de República Dominicana.
Por: Adolfo Pérez de León
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Terminada la Guerra Fría, Estados Unidos no tenía que ocuparse de evitar el surgimiento de nuevas Cuba en Latinoamérica, y la región pasó a ser una gran ignorada en la agenda exterior del amo norteño, pero ese escenario se ha estado removiendo y tornándose más complejo.
Hay amenazas que no son las que representaban Hugo Chávez y varios gobernantes con discurso radicalizado, y en México, por ejemplo, les ha despertado una más riesgosa que la que puede acarrear la verborrea antiimperialista: la encarnada por un presidente de cuadre tan moderado como el que gobierna la República Dominicana, pero con una agenda que no transige en el interés de hacer valer los intereses nacionales.
Estados Unidos se acostumbró a entenderse con un México subalterno, que se contentaba con las colaboraciones para hacerles guerra a los carteles de la droga, pero Enrique Peña Nieto, ha dicho que se acabó la agenda monotemática, porque quiere una relación bilateral más provechosa.
Entonces si eres mi hermano mayor y me quieres tanto, inclúyeme en el tratado que estás discutiendo con Europa, y no me digas que yo tengo uno con la Unión Europea, porque con ese acuerdo no podemos exportar piezas de automóviles con materia prima de origen estadounidense o canadiense, si ellos son 27 países aunados, por qué las tres grandes naciones de América del Norte no podemos actuar bajo un mismo acuerdo.
No me vengas con las migajas de que estás auspiciando una ley de migración que corregiría la situación de muchos indocumentados, que lo que yo quiero es más importante: alcanzar el nivel de crecimiento de la economía que haga innecesarios los muros electrificados que tienes en la frontera.
Ah, y se acabó que tu agencia de drogas y la mía se entiendan como dos islas aparte, en nuestro caso todo lo que deseen canalizar en México será a través de la Secretaría de Gobernación.
¿Qué pasaría si Estados Unidos no quiere asociarse con México de igual a igual?, que México podría atender la petición que le hace Brasil desde hace tiempo: “Unámonos como las dos economías más grandes de América Latina y con el potencial del Mercosur, reconfiguremos el mapa comercial de la región”.
¿Cuál es la otra tentación? El canal por Nicaragua, que tanto para México como Guatemala, representa una comunicación más expedita y económica que la de Panamá, y que también lo aguardan China, Rusia, Irán, Brasil, Japón y Corea del Sur.
Aunque Panamá maneja su canal desde 1999, Estados Unidos conserva su influencia geoestratégica en ese monopolio, que quedaría roto abriendo un gran nicho para China que siempre ha estado dispuesta a aportar los 30 mil millones de dólares que se requieren para la obra, a cambio de instalar una numerosa colonia en Nicaragua. Es un desafío mayor que el que representó la revolución sandinista.
El encuentro de Obama con el Sistema de Integración Centroamericana fue en Costa Rica, país al que no le simpatiza el proyecto nicaragüense y que sostiene un conflicto limítrofe por los dominios del río San Juan, pero se puede quedar solo si Centroamérica se ilusiona con la posibilidad de un intercambio más productivo con los países asiáticos.
Latinoamérica era una dama abandonada que ahora tiene buenos pretendientes, y Estados Unidos lo sabe.
Por: Julio Martínez Pozo
Actualizado (Lunes, 06 de Mayo de 2013 20:21)
Lo más relevante de la última encuesta Gallup-HOY es la emergencia de Luis Abinader como alternativa a Hipólito Mejía y Miguel Vargas en el PRD, y la caída de Leonel Fernández a un 11 por ciento de las preferencias para el 2016.
En el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) estaría emergiendo un nuevo liderazgo encarnado en el economista y empresario Luis Abinader, que se coloca por encima de Hipólito Mejía y de Miguel Vargas Maldonado, de acuerdo a los resultados de la encuesta Gallup-HOY publicada la pasada semana.
También resultó relevante el fortalecimiento del liderazgo del presidente Danilo Medina, quien mantiene muy alta aprobación mientras continúa en declive el del expresidente Leonel Fernández, cuyas preferencias electorales de cara al 2016 han caído al 11 por ciento.
Relevante para el PRD La emergencia de Luis Abinader como nuevo líder perredeísta, situándose con mayores simpatías que el expresidente Hipólito Mejía y el presidente titular de su partido, Miguel Vargas Maldonado, puede ser el hallazgo más relevante de la encuesta Gallup-HOY la pasada semana.
Abinader obtuvo el mayor porcentaje para candidato presidencial de todos los partidos de cara a las aún distantes elecciones del 2016, y para la candidatura del PRD supera a Mejía y Vargas en las preferencias del electorado en general y de los que se dicen miembros o simpatizantes del partido blanco. Entre todos los encuestados el economista obtiene 26 por ciento de las preferencias, mientras Vargas registraba el 20 y Mejía el 18 por ciento.
Entre quienes se confesaron perredeístas, Abinader consiguió la opinión favorable del 41 por ciento, en tanto que Hipólito se mantuvo bien situado con el 35 por ciento, mientras Vargas Maldonado apenas conseguía el 9 por ciento. El resultado es concordante con un sentimiento que se expresa cada vez más abiertamente entre dirigentes del PRD de que sería necesaria la emergencia de un líder y un candidato alternativo para superar la crisis del principal partido de oposición, de la que se responsabiliza en mayor medida a Vargas Maldonado, y en segundo lugar a Mejía. Ya en la anterior encuesta, (18-21 de enero pasado) Abinader encabezaba a los perredeístas en opiniones favorables, con 37 por ciento, y una tasa de rechazo de 29 por ciento. Mejía y Vargas registraban opiniones favorables del 28 y 20 por ciento, respectivamente, con elevadas tasas de rechazo del 63 y 65 por ciento.
Sigue el rechazo a Miguel Luis Abinader, quien tuvo un buen desempeño como candidato vicepresidencial perredeísta el año pasado, se estaría beneficiando del cansancio general, y en especial de sus compañeros de partido, con la crisis que mantiene al PRD al borde de la división, percibida por muchos como una irremediable confrontación entre Vargas y Mejía, que se inició en marzo del 2011 cuando el presidente del partido perdió la candidatura presidencial para el 2012 a manos del expresidente. Desde entonces Mejía ha estado abierto a varios intentos de medicación mientras Vargas los ha evadido. Ahora, del 11 al 15 de abril en curso, cuando se preguntó a los encuestados que se consideraron perredeístas quién es responsable de la crisis del PRD, el 40 por ciento dijo que tanto Miguel como Hipólito, el 50 por ciento individualizó a Vargas y sólo el 6 por ciento a Mejía. En enero las respuestas a la misma pregunta habían arrojado un resultado parecido, 34 por ciento a ambos, y 54 y 9 por ciento respectivamente. En el universo de los encuestados a Miguel le va menos mal. La mitad cree que ambos son por igual responsables, un 23 por ciento lo culpa a él y 16 por ciento a Hipólito. En enero la diferencia de culpabilidad era de cuatro puntos, 20 a 16 por ciento del universo.
Como consecuencia de su crisis, que lo incapacita para asumir un sólido rol de oposición política, el PRD se mantiene en una de sus más bajas tasas de preferencia en su historial de 74 años, de 22.4 por ciento que registró en enero cayó ahora a 21.7, mientras el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) ascendió del 51.7 al 53.2 por ciento de las preferencias. A la pregunta de cuál sería la vía para superar la crisis, el 57 por ciento dijo que una convención nacional, en enero fue el 64 por ciento.
Alta valoración de Danilo Aunque declinó en relación a enero, la valoración del presidente Danilo Medina en la última encuesta Gallup-HOY sigue siendo muy elevada, generando un 71 por ciento de satisfacción con sólo 15 por ciento de insatisfechos. En la de enero la aprobación de la gestión del mandatario alcanzó el 81 por ciento con 16 por ciento de desaprobación.
Con tan alta deuda social acumulada y 8 años seguidos de dominio de su partido, más el grave déficit fiscal heredado, es difícil que el presidente pueda mantener tan altas tasas de aprobación.
Cuando se preguntó sobre el desempeño presidencial de Medina en relación a la expectativa que se tenía, el 70 por ciento dijo que se maneja mejor de lo esperado, casi 10 puntos más que el 60.5 por ciento registrado en enero. La valoración de la gestión en educación se eleva hasta el 82 por ciento, atribuible al acatamiento del clamor nacional por el cumplimiento de la ley que dispone el 4 por ciento del producto bruto para la educación preuniversitaria.
La gestión en el apoyo a la agropecuaria alcanza aprobación del 75 por ciento, 74 en la economía y el 70 por ciento en salud. Se quema en inseguridad ciudadana, combate al narcotráfico, la corrupción y el costo de la vida, con puntuación descendente entre 54 y 46 por ciento.
Los ingredientes de la personalidad del presidente Medina resaltan en su valoración, muy superior al 55 por ciento que se manifiesta satisfecho con su gobierno en general y con el 27 por ciento que expresó insatisfacción. En la opinión pública se sigue apreciando el sello de modestia, austeridad, humildad y cercanía con la gente en el desempeño público del mandatario, sobre todo en contraste con el boato, la majestad y el triunfalismo que rodeaba a su antecesor.
Tremenda caída de Leonel En medio de acusaciones e intentos de ser procesado por el enorme déficit fiscal de unos 200 mil millones de pesos del año pasado y por presunto tráfico de influencia en beneficio de su Fundación Global, la popularidad del expresidente Leonel Fernández se hunde progresivamente y no solo en el universo de los encuestados, sino incluso entre quienes se manifiestan miembros o simpatizantes de su partido.
A la pregunta de quién debería ostentar la candidatura presidencial del PLD para la elección del 2016, apenas el 11 por ciento del total señaló a Fernández, proporción que apenas subía al 16 por ciento entre sus propios partidarios. Aunque no se incluía el nombre de Danilo Medina en las opciones, por estar prohibida la reelección consecutiva, el 25 por ciento de los encuestados y el 28 por ciento de los que se consideran peledeístas, lo señalaron en el renglón “otros”, lo que sugiere un desplazamiento hacia él, por lo menos coyuntural, en el liderazgo popular del PLD.
El indicador más fuerte de la caída de la popularidad de Leonel en esta Gallup-HOY se registró cuando se preguntó por los políticos más admirados y sólo el 3.2 por ciento lo señalaron, muy lejos del 30 por ciento marcado por Joaquín Balaguer, el 18.4 de Francisco Peña Gómez y el 18 por ciento de Juan Bosch. También lo superaron Antonio Guzmán y Danilo Medina, con 6 y 3.5 por ciento, respectivamente. Caída asombrosa tras 8 años consecutivos de gobierno y 12 de los últimos 16.
A pesar de una activa red de más de 2 mil “Comunicadores con Leonel”, beneficiados en las nóminas y con la publicidad del Estado, en los medios se percibe un progresivo declive de la popularidad del ex mandatario. Ya en la Gallup de enero registró opinión desfavorable del 52.3 por ciento y favorable de sólo 37.5 por ciento.
Margarita sigue en alta Resalta también la alta proporción de simpatía que sigue registrando la doctora Margarita Cedeño de Fernández, colocada en el segundo lugar de preferencias para la próxima candidatura presidencial del partido morado, entre todos los encuestados, con 23.5 por ciento, y liderando entre los confesos peledeístas con 31 por ciento. Le siguen Jaime David Fernández con 4 por ciento en los dos niveles y José Tomás Pérez con 4 y 2 por ciento respectivamente.
La abogada comenzó su acumulación popular cuando, como primera dama, manejó personalmente un presupuesto anual que alcanzó hasta 800 millones de pesos, superior a los de los ministerios de la Mujer, la Juventud y Deportes juntos, y con contribuciones de otros organismos estatales que le permitieron realizar una intensa labor de asistencialismo social, socorriendo personalmente a grupos y personas necesitadas o en condiciones de precariedad. Ahora como vicepresidenta tiene a su cargo el gabinete que maneja los subsidios sociales del gobierno.
Desde luego que la doctora Cedeño ha puesto un gran empeño y su simpatía personal para emerger como figura presidenciable por encima de la caída en que se encuentra la popularidad de su esposo. Ya en la anterior Gallup-HOY registraba una alta tasa de opinión favorable, 75 por ciento, y desfavorable de apenas 17 por ciento, sólo superada por el presidente Medina. Sin embargo, a la pregunta sobre los políticos más admirados en la encuesta de abril, sólo fue señalada por el 0.5 por ciento, lo que pudiera ser un indicador de que se le aprecia más como asistencialista que como política. Pero eso no la descalificaría como potencial candidata presidencial.
Por: Juan Bolívar Díaz
Actualizado (Lunes, 29 de Abril de 2013 18:58)
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