El PRD es la mayor fuerza política del país. Su arraigo está en las mismas entrañas del pueblo. La historia de la democracia dominicana no se pudiera escribir sin escribir las siglas de este extraordinario partidario. Salvo en períodos muy excepcionales de la historia, los resultados electorales siempre le han convertido en la principal organización política.
Su historia ha estado muy vinculada a las luchas intestinas, desde su fundación en La Habana, Cuba, en 1939, y luego cuando llegó al país en 1961. Sufrió una fuerte división en 1973, y luego también algunos desprendimientos, y a pesar de todo ello, el PRD es el coloso blanco en la historia política dominicana. Ninguna de las pugnas internas y de las luchas de tendencias o corrientes ha podido derrotar al sentimiento democrático que reside en las bases del PRD.
Es cierto que la actual crisis del partido se produce en circunstancias diferentes a las anteriores, pero no menos cierto es que esta crisis no va a destruir al PRD. Al contrario, los 74 años de historia del partido han demostrado que la organización ha superado sus duras pruebas, y que siempre se ha colocado por encima de las diferencias personales, primando el ejercicio y el respeto a la democracia interna.
Así como el país está normado por la Constitución, el PRD tiene sus Estatutos, que establecen claramente el proceso que debe seguirse para elegir las autoridades partidarias. Nadie puede estar por encima de esas disposiciones, y solo los organismos partidarios son los que pueden decidir sobre fecha, padrón e integrantes de la Comisión Organizadora de la Convención. En mi experiencia, este proceso siempre se ha hecho pactado, de consenso.
Devolver el poder soberano a la militancia para elegir el presente y el futuro del partido es el reto. Esto es lo prioritario, por encima de las diferencias personales o grupales. Hay que hacerlo por el PRD, por sus militantes y por la democracia.
Por: Orlando Jorge Mera
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Actualizado (Lunes, 11 de Febrero de 2013 21:55)
Cuando Leonel Fernández decidió destruir lo que quedaba de oposición, para garantizar su perpetuidad política, se inclinó por Vargas Maldonado porque lo sabía el más incompetente y el menos carismático de los dirigentes del PRD.
Siendo sólo un excandidato presidencial derrotado, lo invitó a suscribir un acuerdo con el pretexto de garantizar la gobernabilidad y asegurar la aprobación de una Constitución hecha a la medida del primero, lo cual aceptó sin pestañar, sin ser presidente todavía del partido y sin autorización previa de sus organismos de dirección, lo cual hubiera bastado para sacarlo del PRD por usurpación de funciones La firma de este documento, cuya notoriedad resultó de la coincidencia del color de las corbatas, azules, que ambos usaron ese día, le despojó de toda posibilidad de ganar las elecciones pasadas y la total improbabilidad de vencer a Fernández, en el caso, insólito en lo que al señor Vargas se refiere, de que ambos sean los candidatos en el lejano 2016. Y tal fue su torpeza, propia de la creencia de que un partido se maneja como un negocio de un solo dueño, que aún no parece darse cuenta que ese acuerdo lo sepultó, porque tan pronto como lo suscribió, alentado tal vez por el halago presidencial que lo hacía verse como el líder opositor que en realidad no era, dejó de estar solo en la competencia electoral del 2012, auspiciando lo que parecía imposible: el resurgimiento del expresidente Mejía, quien terminó derrotándolo en las primarias por la candidatura, lo que al parecer no le ha perdonado. En reiterada muestra de su escasa visión política y producto de su evidente frustración, se propuso expulsar a cuantos se le oponen en el PRD, acusándolos de indisciplina, algo inaudito en un partido con tan añeja tradición de disidencia y democracia interna, cuando sus conocidos vínculos con el oficialismo y sus supuestos tratos con un narco hubieran sido suficientes en cualquier otro país para enviarlo a su casa.
Por: Miguel Guerrero
Actualizado (Martes, 15 de Enero de 2013 18:31)
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La familia es un sistema vivo en constante evolución que a su vez genera crisis y estadios de transición. Se mueve entre dos polos, la seguridad de lo conocido y la experiencia del cambio frente a la adaptación a los nuevos procesos que condicionan su modificación.
Durante su ciclo vital debe crecer y madurar, es decir, a través de sus procesos la familia se va enriqueciendo mediante la formulación de pautas funcionales y de autonomía, que permitan el aprendizaje y desarrollo de cada uno de sus miembros a nivel individual; y como parte integral del sistema en armonía, amor y equilibrio dentro de sus distintas culturas y creencias.
La familia dominicana se encuentra en constante transformación, no solo por el aspecto cultural; sino también por los procesos adaptativos producto de los retos que se ha visto obligada a enfrentar con las crisis económicas y sociales. En la actualidad, la falta de valores, como el respeto y la tolerancia, el predominio del control y el poder han sustituido la afectividad como fuente de humanización de los individuos, colocando a la familia en una situación de vulnerabilidad que refleja el estado general en que se encuentra la sociedad.
Debemos tener como meta fomentar en nuestros hijos e hijas una comunicación asertiva, capaz de transmitir las emociones de manera adecuada, sin ira, sin culpas, sin manipulación y sin violencia. Su reproducción ocurre cuando modelamos como padres las pautas de violencia que posteriormente se perpetúan con las generaciones siguientes, pues nuestra práctica enseña lo que ellos serán después. Por tal razón se hace necesario un cambio de actitud frente a la violencia que desproporcionadamente ataca nuestras mujeres y niños de una forma desgarradora. Estamos desbordados con medios de comunicación que muestran lo peor que se puede tener como ser humano la falta de valor por la vida. Urge el continuar trabajando de manera incansable por sembrar en nuestros hijos e hijas una cultura de paz y de respeto por la vida.
La familia, como base de nuestra sociedad debe tener en cuenta estos retos para asumirlos con responsabilidad y firmeza, fortaleciendo los lazos de amor y protección y fomentando la cercanía con nuestros seres queridos.
Es tiempo de dirigir con conciencia, de brindar amor y mostrar solidaridad, sin importar el lugar en que estemos o las limitaciones que podamos tener debemos aunar esfuerzos por producir en el entorno que nos toque un cambio social mediante un cambio de actitud personal que trace la pauta de una nueva generación sensible y dispuesta a combatir sus males de manera directa y activa. Si sumamos nuestros pequeños granos de arena se puede sostener un mar de humanidad.
Por: Dra. Patricia Reyna Terapeuta Familiar y de Parejas Centro Vida y Familia Ana Simó
Actualizado (Martes, 15 de Enero de 2013 18:13)
El presidente del Partido Revolucionario Dominicano, Ing. Miguel Vargas desde que asumió la dirección del mismo y descubrió que con un partido de esa naturaleza y de ese tamaño se pueden hacer muchas cosas a favor o en contra del país y de su militancia, pero sobre todo se pueden obtener muchos beneficios personales, cualquier parecido a lo que está ocurriendo ahora es pura coincidencia.
Son del todo conocida las diferentes estrategias de Miguel y el grupo que le acompaña, los símbolos del partido que tiene en sus manos en este momento están siendo utilizado para los fines que todos los perredeístas conocemos. Por lo tanto la gran mayoría que no estamos de acuerdos con la forma como se está manejando la organización debemos tener claro que no vale la pena hacer ningún esfuerzo para llegar a un gran acuerdo, porque ese señor ni oye, ni ve ni entiende nada que pueda resolver la crisis.
El mejor ejemplo de lo que acabo de decir es lo que ocurrió la semana pasada, cuando mando a sus acólitos a expulsar del partido a los compañeros: Ex presidente Hipólito Mejía, al presidente en funciones Andrés Bautista, al secretario general Orlando Jorge Mera y a la secretaria de organización Geanilda Vázquez, todo esto para evitar que sea celebrada la reunión de la comisión política que por mandato de la sentencia del Tribunal Superior Electoral está obligado a convocar. O sea que cada vez que se abre una brecha a la posible salida de la crisis, inmediatamente el presenta algún incidente para seguir dándole larga al problema, pensando que el tiempo, el dinero, y la confabulación con el gobierno le darán ganancia de causa.
Ellos piensan que haciendo un nuevo padrón con militante prestado de otros partidos para que voten por él en la convención que organizará a su manera y cuando le dé la gana, le permitirá quedarse con el partido y se erigirá como el candidato presidencial para el 2016. Y para esos fines cuenta con los siguientes elementos:
Hacer la misma trampa que le hizo a Guido y a Tony Pena Guaba
Recibir el apoyo del gobierno del PLD
El apoyo del Tribunal Superior Electoral
La Junta Central Electoral
Los Recursos del Partido para comprar a compañeros, entre otras bellaquerías aprendidas de sus aliados del PLD.
Si esto no le da ganancia de causa, no reconocerá el resultado de la convención, de igual manera si pierde en el 2016 la candidatura a la presidencia tampoco lo aceptará y va a ocurrir lo mismo del pasado.
Por lo tanto con Miguel no hay nada que acordar, conciliar ni negociar. Para sacarlo habrá que emplear la fuerza porque ya perdió la razón. Sugiero que a partir del mes enero se comiencen a visitar a toda la militancia para informarle de primera fuente la situación real del partido y las acciones que se llevaran a cabo con la participación de todos y todas, si realmente ese grupo no desiste de su propósito. Preparémonos para asumir este gran reto que nos depara la situación interna en el Partido.
Por: Bienvenido Núñez Mirabal
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Actualizado (Jueves, 03 de Enero de 2013 18:36)
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