Caracas, - En lo que se puede considerar como un virtual empate, por lo cerrado de los escrutinios, el candidato del chavismo, Nicolás Maduro, ganó las elecciones realizadas este domingo en Venezuela, y sucederá a Hugo Chávez al frente del Gobierno de Venezuela hasta el 2019, informó la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena.
Lucena declaró que con una transmisión del 99.12% del universo de votantes, y el 78% de los votos computados, Maduro había obtenido 7,505,338, con el 50.66% de los votos. Mientras que el candidato opositor Henrique Capriles obtuvo 7,271,403 votos, para el 49.07%. La diferencia a favor del candidato oficialista apenas fue de 233,935.
Otros candidatos obtuvieron en conjunto 38,756, para el 0.36% del universo de votantes.
La presidente del CNE dijo que luego de una intensa jornada electoral, "debemos de nuevo felicitar al pueblo de Venezuela por esta, que fue tranquila y pacífica, para como siempre dirimir nuestras diferencias, en paz y a través de los votos".
Dijo que previamente había hecho contacto con los candidatos, por unos resultados tan cerrados. "No damos resultados cuando no son irreversibles, estos son los resultados que el pueblo de Venezuela ha dado".
Hizo un llamado a toda la ciudadanía a retornar en calma y en orden a sus hogares, tras concluido el proceso y saberse los resultados.
"Ahora es el momento de ir a sus casas, a sus seguidores y seguidoras de transmitirles la tranquilidad. Les pedimos a todos y todas que vayan a sus hogares, con tranquilidad y pacíficamente y como siempre con la solidaridad que nos caracteriza como venezolanos", afirmó Lucena.
Defiende triunfo
El presidente encargado y ganador de los comicios, Nicolás Maduro, defendió la medianoche de este domingo su triunfo en las presidenciales para elegir al sucesor del fallecido gobernante Hugo Chávez como "justo, legal, constitucional".
"Podemos decir que tenemos un triunfo electoral justo, legal, constitucional, popular", afirmó Maduro en un discurso ante sus seguidores desde el palacio de Miraflores (sede de Gobierno) en el que denunció una guerra sicológica.
Efe